Lo que empecé a hacer sin IA

Lo que empecé a hacer sin IA

Nunca he escrito un correo con IA.

O mejor dicho, nunca he generado un correo con IA. 

Nunca.

Nunca le he escrito un prompt pidiéndole un correo.

Nunca le he pedido un prompt para después pedirle un correo.

Nunca le he pedido que mejore un prompt de correos para después pedirle un mejor correo.

No, nunca.

Sí le he pedido analizar una cantidad de información insólita. Tanta que me hubiese tomado horas leer, días en resumir y procesar y digerir y entender. Haciendo en 3 minutos lo que humanamente (para mí) hubiese sido imposible.

También le he pedido consejos sobre contabilidad, o cálculos muy básicos que solo demuestran que mi fuerte jamás han sido los números; ni la historia; ni la biología; ni mucho de lo que muchos llaman “conocimiento general”. No, mi fuerte no es el conocimiento general. 

Mis conversaciones con la IA van desde ingeniería de prompt hasta diseño de landings, y otras cosas que quizás son demasiado privadas para revelar por este medio; de esas que preguntas una vez y después lo eliminas porque no quieres que se vuelva parte de tu “identidad”. O al menos de la identidad que esa IA construye a partir de lo que le preguntas.

Le he pedido mucho, muchísimo. Incluso he mantenido largas interacciones sobre temas puramente humanos. Lo he hecho, sí, varias veces.

Lo que nunca he hecho es pedirle que me redacte un correo.

No es un acto de rebeldía tampoco, no es como que mantenga una posición política respecto a la redacción de correos, o que sienta que escribiendo mis propios correos estoy apoyando a una causa humana-vs-inteligencia-artificial. No. No es eso.

Escribo los correos porque quiero hacerlo

Porque me dan ganas de hacerlo, espontáneamente, naturalmente. Porque para mí es más fácil escribir mis propios correos que pedirle a una IA que escriba por mí. Porque si hay algo que sé hacer bien es escribir. 

Si hay algo que disfruto más en el mundo es escribir. 

Entonces, ¿por qué dejaría de hacerlo? 

Hace poco dejé de pedirle ideas también. Dejé de pedirle que inventara copys para anuncios, o guiones para videos. Porque perdía mucho tiempo explicándole por qué lo que me decía no era lo suficientemente auténtico, lo suficientemente creativo, lo suficientemente extraordinario. 

Para mí, digo. Lo que para mí es extraordinario.

También dejé de pedirle que me diera sugerencias de temas para contenido. Porque me hacía dudar de mi propio interés, de mi propio camino. Me hacía dudar de lo que para mí era cierto; lo que para mí hacía realmente sentido.

Dejé de delegarle a la IA lo que yo hacía mejor. Y comencé a delegar lo que, seguramente, yo hacía mucho peor (que es harto btw).

Porque, ¿de qué sirve ser productivo si el tiempo que ganas lo inviertes siendo más productivo? 

No sé.

Al menos yo, gracias a la IA, puedo darme el lujo de detenerme 3 minutos en plena reunión con un cliente para preguntarle por su gato que se acaba de cruzar por la pantalla. 

O de tener tiempo para reunirme con ese usuario que dejó un buen NPS para simplemente conocerlo.

O tener la capacidad de recordar desearle feliz cumpleaños a ese champion con el que descubrimos que tenemos el mismo sentido del humor.

O regalarme unos minutos adicionales para escribir correos. 

Puedo hacer más de lo que disfruto hacer, y menos de lo que no disfruto hacer. 

Y para mí, eso es evolución.

Ese es el verdadero futuro

Aquel en donde todos sabemos en lo que somos buenos, y es lo que más hacemos, y es lo que mejor hacemos, todo el tiempo. El resto, es cosa de una IA como diio.

Comparte este post
Circulos y ovalos en tonos derivados del azul formando un mosaico

Let them sell

diio analiza tus conversaciones y te ayuda a priorizar, moverte rápido y tomar mejores decisiones.

Pruébalo gratis

Todo lo que quieres saber sobre ventas y nunca te atreviste a preguntar.

Suscríbete a nuestro newsletter y recibe el mejor contenido de ventas directo en tu correo.

Thank you! Your submission has been received!
Oops! Something went wrong while submitting the form.
Circulos y ovalos en tonos derivados del azul formando un mosaico